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Gin Tonic, una bebida que se coló en la pizarra de las cervecerías

Día Mundial del Gin Tonic: tres referentes de espacios cerveceros en Santa Fe comparten su visión de la movida en torno a este trago que está en auge y no puede faltar en la carta de ningún bar ni casa de bebidas.

Con pepino, con limón, con frutos rojos o naranja. ¿Cómo te gusta más? Este 19 de octubre se celebra el Día Mundial del Gin Tonic, un cocktail simple que a una velocidad vertiginosa ya se convirtió en un clásico y tiene sus devotos con su propio ritual. Hoy no hay cervecería que no lo tenga entre sus bebidas más demandadas.

¿Cómo se vive la movida en Santa Fe en espacios que inicialmente fueron pensados para la venta de cervezas? Ivan Trossero de Almacén de Cervezas, Diego Gómez Ayala de Gualicho y Juan Andruszczyszyn de La jarrita del sabor repasan cómo empezaron a vender esta bebida y cuáles son los gustos de quienes la consumen.

La experiencia como faro

Iván Trossero, uno de los responsables de Almacén de Cervezas, compartió su experiencia sobre cómo el Gin Tonic fue ganando espacio como una de las bebidas más demandadas de quienes asisten al “alma”. “El de Maipú y Sarmiento era un bar exclusivamente de cervezas artesanales, no ofrecía otra cosa que cerveza. Nosotros siempre apostamos a escuchar al cliente y a estar cerca, y fue surgiendo esa necesidad, generada por el cliente, de que hubiera otra bebida que, por lo general, era gin. Entonces se adoptó empezar a venderlo, porque en una mesa de cinco, cuatro tomaban cerveza y uno o dos tomaban otra bebida”.

En Almacén, el gin es hoy un producto de relevancia que compite directamente con la cerveza: “Por más que ofrezcamos una carta variada de tragos, el gin es el que siempre predomina”. ¿Cómo lo prefieren? Ivan repasa que “se inclinan a lo cítrico o dulce, frutos rojos, maracuyá, limón y pepino”. Con la premisa de que la experiencia es lo que vale, el espacio no sólo diversificó en bebidas, sino también en comidas aptas para veganos y vegetarianos, sin gluten a partir del concepto “buscar satisfacción y libertad de los clientes para comer y para beber”.

Iván encuentra similitudes entre el boom que experimentó la cerveza artesanal hace unos años y la actualidad del gin: “Si bien es reconocida la importancia de la cerveza artesanal en nuestra ciudad, como una cerveza premium y de calidad, no quita que nazcan otros gustos por otras bebidas, que surgen como lo hizo la cerveza artesanal en su momento”.

Para los gin lovers

La jarrita del sabor tiene más de 50 años de presencia en el mercado santafesino y es reconocida como una de las distribuidoras de cerveza industrial pionera en la ciudad. Juan Andruszczyszyn repasó que “en los últimos 10 años empezamos a ver que el público demandaba otras bebidas, ya sea la cerveza en diferentes calibres como lata, barril o porrón de litro, y también otros productos destilados como son el whisky, el fernet y aperitivos”.

El gin entró en la nueva línea de productos, que en 2015 empezaron a venderlo por ofrecimiento de uno de sus proveedores: “Ese año me puse a investigar lo que era el mundo del gin. En Europa estaba explotando, estaba en su máximo esplendor y me dije que ese era un producto que iba a empezar a crecer”. Así fueron incorporando nuevas marcas pero la venta hace seis años atrás, recuerda Juan, “era de una botella por mes”. En paralelo, Instagram ya se había posicionado como la red social más elegida y desde La jarrita “empezamos a comunicar cómo se probaba el gin, gin con tónica, gin con pomelo. Fue como un boom, fuimos explicando a los clientes que eso era una bebida que se estaba tomando en otro continente. Entonces, ahí empezó un poco el furor, a fines de 2015”.

Ya pasaron varios años de esa primera experiencia en La jarrita. “La movida del gin hoy en Argentina es muy fuerte. Es un producto que va a ir creciendo, que la gente va conociendo y va sabiendo lo qué es un gin, qué contiene, la calidad del alcohol. Es una bebida que en nuestro local la demandan mucho, reemplazó al fernetero con coca, hoy es gin con tónica. El consumo de tónica creció exponencialmente, porque el consumo se disparó. El consumidor de vodka con jugo, el famoso destornillador, también se fue inclinando al gin tonic”, analiza Juan.

Desde 2020, La jarrita tiene un espacio reservado para gin lovers, una sección especial de etiquetas nacionales e importadas, en la que “explicamos que también se pueden preparar un buen gin tonic en su casa con una buena copa, insistimos en que usen un buen hielo, que la tónica sea en latita por el tema del gas, que al preparado lo hagan con un medidor como el jigger. Hay una mística alrededor del gin tonic, es una movida muy linda que ojalá siga con responsabilidad y que el consumidor sepa qué está tomando”.

Rituales propios

Diego Gómez Ayala es brewmaster de Gualicho Brewing Co. y cuenta con un espacio de comercialización homónimo en el microcentro de la ciudad, una casa de cervezas que abrió hace poco más de un año y pronto incorporó distintas bebidas para la venta. “Creo que el gin llegó para sumar y quedarse bien afianzado a los locales, ya sean cerveceros o no. Es una bebida noble, que nos permite introducir y darle otra opción a nuestros clientes y que tiene infinidad de formas de preparación y degustación. Lo bueno es que a nosotros como cerveceros nos da nuevas fronteras para seguir jugando y experimentando, ya que de un buen mosto fermentado se puede sacar un excelente gin”.

Diego considera que “la tendencia al gin es algo que hace años se viene dando en nuestro país, cosa que ya se notaba trabajando como bartenders en los eventos o bares. El cambio fuerte de este último tiempo, en el que las las cervecerías comenzaron a fabricar el suyo, nos hizo ver de otra manera el gin, que dejó de ser un producto netamente industrial y se metió de a poquito en la vereda artesanal. Con el afán de querer darle a nuestros clientes una segunda opción fuimos incorporando esta bebida junto a sus accesorios y complementos”.

Desde su experiencia como vendedor de bebidas, define que “el cliente del gin tiene un ritual. Sabe cómo prepararlo, con que botánicos, cuánto hielo, en qué copa. Hasta a veces está más autoeducado que el cliente de la birra. Más que nada saben leer las etiquetas y diferenciar lo que no quieren sentir en su gin. Los anisados, los picantes, los cítricos, son todas particularidades que ellos tratan de resaltar o de obviar a la hora de elegir la marca que van a llevar. El cliente relaciona el gin tonic con la hora de relajarse, entonces esa botella le tiene que dar la mejor experiencia”.

Foto gentileza Almacén de cervezas

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